ABANDONO DE TRABAJO. REQUISITOS

Por Diego Fernandez Madrid
Fuente: Errepar
06/01

Hechos

El trabajador sin justificación alguna se ausenta de su trabajo por cuatro días sin dar el aviso correspondiente a su empleadora.

Asimismo, el trabajador guardó silencio a la intimación que se le efectuara a fin de que justifique sus inasistencias dentro del plazo de 24 horas y se lo consideró incurso en abandono de trabajo.

Frente a la situación de despido, el trabajador considera injustificado el mismo y reclama las indemnizaciones correspondientes.

¿Es justificada la ruptura efectuada por el empleador imputando abandono de trabajo?

¿Resulta válida la decisión adoptada por la empleadora sin haber efectuado el apercibimiento y la intimación a reintegrarse a las tareas?

Análisis

El artículo 244 de la ley de contrato de trabajo claramente establece que "El abandono de trabajo como acto de incumplimiento del trabajador sólo se configurará previa constitución en mora, mediante intimación hecha en forma fehaciente a que se reintegre al trabajo, por el plazo que impongan las modalidades que resulten en cada caso".

Por otro lado, el abandono de trabajo se configura cuando hay una violación voluntaria por parte del trabajador de sus obligaciones y la prestación efectiva del trabajo.

Según la normativa precedentemente señalada, el despido tendrá validez cuando el trabajador, al ser fehacientemente interpelado, guarde silencio y no tenga la intención de justificar sus inasistencias.

Para configurar el abandono como incumplimiento del trabajador que de justificación al despido con causa, el empleador deberá constituirlo en mora a fin de evitar la ruptura en forma unilateral de la relación contractual; intimarlo en forma fehaciente a que reanude las tareas; establecer un plazo razonable en relación a las modalidades que resulten en cada caso y efectuar el apercibimiento respectivo en caso de no cumplir con la intimación realizada.

La constitución en mora es el presupuesto legal de aplicación de la norma transcripta.

La falta de contestación y la actitud asumida por el trabajador -previa realización en forma fehaciente de la intimación a fin de que se reintegre a las tareas- debe ser considerada como una injuria hacia el empleador.

En el caso en análisis, la intimación formulada por la empleadora, únicamente se limitó a requerir del trabajador la justificación de sus ausencias sin habérsele efectuado la intimación al reintegro de sus tareas con el apercibimiento correspondiente.

Al no haberse dado cumplimiento con los requisitos establecidos por el artículo 244 de la ley de contrato de trabajo, la disolución del vínculo contractual con invocación de justa causa no resulta válida y se deberá abonar las indemnizaciones correspondientes por despido injustificado.Asimismo, cabe recordar la buena fe y colaboración (arts. 62 y 63, LCT) que debe regir en todo contrato, por lo cual, la parte empleadora debió extremar los recaudos necesarios a fin de mantener el vínculo existente entre las partes.

EL PRESENTE TRABAJO SE ENCUENTRA PUBLICADO EN REVISTA DOCTRINA LABORAL DE ERREPAR , TOMO XV, JUNIO/01