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CARTA DE UN VOLUNTARIO A UNA PERSONA EXITOSA
Por Dr Juan de Dios Romero
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Posiblemente, lo mejor que le pueda suceder a la comunidad de Argentina, o
ya le ha sucedido antes de que naciéramos o sucederá, quizás luego de
nuestra muerte.
Nadie puede tener la certeza de que los más importante de una nación
ocurre cuando nosotros estamos en vida.
Tenemos la tendencia inverosímil y necesaria para nuestra salud psíquica
de considerar que los acontecimientos mas importantes de la vida social de
una comunidad transcurren con nosotros como espectadores o como participes
en la mas gratificante de las posibilidades.-
Llegué a esta conclusión luego de aceptar dos cosas; una proveniente del
campo de la especulación cósmica y teológica y, la otra de una verificación
de mí mismo .
La primera de ellas es la angustia que me invadió en la hipótesis de que
no hay absolutamente nada de vida en todo el resto del inmerso universo en
expansión, ni la habrá como hipótesis y en ese camino de reflexión me di
cuenta del valor de una sola vida humana irrepetible. Por supuesto, la hipótesis
contraria era mas gratificante y menos angustiosa pero carecía del
otorgamiento de ese valor desesperado a la vida. Pero, era toda una aventura
emocionante.
La otra cosa que me llevo a ese convencimiento del primer párrafo, es que
verifique que yo fracasé en la vida; por una variedad de razones motivos o
excusas que, como otro resultado, no trajeron la felicidad y el confort que
esperaban recibir de mis acciones y resultados mis amigos y mi familia y ,
contradiciendo una reflexión de mi amigo Juan Carlos, que dice que no
importa lo que uno sea o tenga, sino lo que los otros crean que uno es o
tiene.
Aceptado aquello he decidido dejar de competir sobre todo conmigo mismo y me
dedico a cumplir con mi tarea diaria y como catarsis o salud mental, me
dedico a escribir sobre algunos temas vinculados a mi profesión y trabajo y
con más lo que me llega de la vida cotidiana - que de alienante tiene poco
-, tratando de expresarlo de forma tal que me trae un poco de gratificación
que, por supuesto, es un ingrediente egoísta en tales condiciones, como aquí
y ahora.-
Y ahora, tengo casi 65 años, y cuando tenia 57 perdí mi trabajo y supe lo
que es la desesperación. Busque trabajo por más tres años y supe lo que
es no dormir, llorar de dolor y rabia sentado al borde de la cama a las tres
de la mañana, la angustia, el deseo de poder llegar al suicidio o a la
inversa.
Entonces, en esos momentos uno se da cuenta quien lo quiere realmente a uno
y a quien no le importa nada. Pero me salvó un amigo, que luego vi que era
mas digno que yo ; el logró que a esa edad tuviera un trabajo en lo que fue
toda mi vida una vocación, las comunicaciones, como técnico, como abogado
especializado en el tema ? ( no estudie por otros motivos derecho ) y un
analista de estas cosas, ya que tuve durante muchos años formación y
actividad técnica y, eso me trae problemas cuando hablo con los colegas de
temas técnicos y con los técnicos cuando hablo de problemas legales, en
los dos casos, sobre el mismo item : las comunicaciones. Y en esa dialéctica
comprendí el discurso, ( creo que así lo llaman ) de los medios, de la
televisión, de los diarios y revistas, de la web y todo lo demás que es útil
según quien lea o escriba.-
Cuando me enfermé por esa angustiosa situación que afronté, primero me
atendieron en FLENI que era bastante caro y yo tenía aún entonces una pre
paga tambien cara, y terminaron de atenderme, dos años mas tarde, en el
hospital de Clínicas porque ya no tenía nada para poder pagar, aunque cada
vez que me atendían venían un grupo de muchachos y chicas estudiantes de
medicina con el médico que me atendía y me hacían caminar, estirar las
piernas, casi desnudo, mover los brazos, y otros movimientos para conocer mi
situación neurológica ? porque algunas veces me caigo cuando camino - y
realizar intercambio de comentarios con los demás asistentes, y repetir los
movimientos hasta que le dicen a uno “ vístase”, cuando consideran que
la clase practica ha terminado, y me di cuenta que les era útil y, me
parece muy bien.-
Ahora, dudo entre pedir ser cremado cuando muera o que mi cuerpo sea de
utilidad a estudiantes de medicina, creo que me inclinaré por esto último
y voy a decidirlo en términos legales, sobre todo tambien para evitarle a
alguien que lo desee el que tenga que ir a Chacarita para poder recordarme,
sobre todo en esos días de asfixiante calor que, recuerdo, yo caminaba de
la mano de mi madre visitando tumbas de familiares y, mi madre terminaba
cansada creyendo que hacía el bien por eso y volvía a casa a trabajar como
todos los días, de todos los años de toda su vida para confirmar el
“papel” que la sociedad le adjudicaba a una mujer humilde en esos años
como énfasis necesario de “su” realización, idea deleznable que llegue
a odiar como otras cosas.-
Por eso, estimado amigo, cuando terminé de leer un artículo sobre “La
funcion de los Medios de Comunicación” y lo tan importante que es hoy la
actividad de un periodista que diga la verdad aunque no diga que es lo
“justo” al menos para él o para quien le paga su trabajo -, todo me
parecio muy secundario y muy soportable y, me permitiré decirle el porque
pienso así.
En esos años en que sufrió mas mi esposa que yo, no miré televisión por
mas de tres meses, o dos , creo, y me di cuenta que la televisión tiene
cierta impunidad que la vuelve un poco nuestro enemigo- captura mas de uno
de nuestros sentidos y puede configurar a determinada velocidad en combinación
con imagen, color y audio, un mensaje devastador: la modificación esclava
de nuestro carácter o personalidad o condicionar el temperamento y poder
confundirnos sobre valores que creíamos asentados. En cambio la radiodifusión
sonora no.
La radio, solo captura uno solo de nuestros sentido y nos permite
reflexionar mejor, en cambio la televisión conjuga un resultado que puede
percibirse como impunidad. Es así que sostengo que los mas sanos y lúcido,
si pueden llegar a serlo, se dedicaran mas a escuchar radio que a ver
televisión, porque es el mas noble de los medios, aunque no me guste
determinada radio o determinado periodista, el cual generalmente trabaja en
los dos lugares, para poder no fracasar y llevar un poco de felicidad a su
hogar o a su querida o a un amigo, o poder comprar la voluntad o el cuerpo
de alguien por un rato, aunque después todos se mueran y nadie los
recuerde, como pasa hoy con el Dr. Favaloro, que, me ha dicho un médico con
quien polemicé no compartiendo su opinión: “ se suicidó porque no se
toleraba” y eso me parece una conclusión terrible, como lo es el camino
para llegar a esa certeza en carne propia.- Y, si mal no recuerdo un
periodista se olvido una carta en un cajón, cosa que ya se ha olvidado,
como yo olvidé el nombre del olvidadizo.
Es entonces en esta estética en que me parece exagerado poder decir que un
periodista es muy pero, muy importante, y decir que tiene o no coraje con la
heladera llena, es tambien una exageración, ya que en mi caso, de no
haberse vaciado la mía, quizás yo me sentiría mucho mejor y más útil y
me hubiera conocido yo mismo menos y muchos que conozco estarían llamándome
casi siempre con regularidad o, por mi cumpleaños o por las fiestas u otra
excusa y, cuando me enfermé y caí, puse la línea control, ya que no había
a quien llamar para devolver gratitudes.-
Entonces, volviendo a lo anterior, cuando comencé de nuevo a trabajar a los
60 luego de tres años y cinco meses de desocupado desesperado y fracasado,
me hice voluntario en un par de lugares cerca de donde hoy trabajo y descubrí
que ayudaba bien a muchos ( en una conocida fundación y en la asamblea de
una esquina en San Telmo ), desde los 61 años hasta ahora y también
descubrí que están también alli algunos que se han colado y son también
canallas como ese tipo de periodista, como en casi todos lados pero, menos
en el hospital de Clínicas, donde realmente soy útil y quizás yo como
persona no importe en eso y ojalá lo siga siendo luego de mi muerte y me
encuentro en estos días construyendo la preterintencionalidad de mi
utilidad, mas allá de mi vida.-
Esta idea me hace sentir mejor que cualquier otra, porque podrán con un
adecuado bisturí seccionar mis ojos o me traquea y poder observar y someter
a mis músculos y huesos a mediciones para desentrañar o reconstruir quien
era antes yo y a la vez aprender a conocer como es uno por dentro del cuerpo
al menos.
Y eso me parece muy útil, porque decenas de personas que estudian podrán
disponer de un cadáver que no debió pasar por la morgue para arribar a
esos laboratorios; no será un occiso ( la victima del homicidio ) , será
un voluntario el que alli llegue y, esto es mejor para todos y para mí
antes del final y porque fundamentalmente me gratifica como idea en vida
haciéndola mas llevadera con un poco de satisfacción y sabiendo que me
estarán esperando, en el Clínicas y a ese juicio que seguro estará allí,
con un jurado inapelable y unipersonal y solo le peticionaré a El poder
volver a ver a mi madre, que nunca tuvo la heladera llena ni tiempo para sí
misma y pedirle que cuando cierre mis ojos , ella venga a pasar sus manos
por mi rostro y, me llegue a decir como realmente soy porque podrá leer en
mi alma todo ese silencio que me ha enfermado.-
Juan de Dios Romero
juandediosromero@hotmail.com
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